El “Pirata” Marco Pantani y el mito ciclista: ‘Col du Galibier’

Estatua Marco Pantani el Pirata

@jiNKampano nos relata y nos recuerda las hazañas y desgracias de Marco Pantani, peculiar y mítico ciclista italiano así como emblema del ciclismo en las grandes carreras del Giro d’Italia y Tour de France.

Un alpinista dijo una vez  “Por encima de los 7000 mil es el Límite Vertical. Aquí no se muere, se está muerto”. Eso es lo que debió pensar el alemán Jan Ullrich en la mítica ascensión del Galibier en el Tour de Francia del año ’98.

Recuerdo cuando era un niño de 15 años cuando todos los veranos los pasaba en mi pueblo, y en el mes de Julio, siempre ejecutaba el mismo protocolo. Por las mañanas iba con los amigos a dar una vuelta en bici como si del propio Tour de Francia se tratase. Por las tardes iba a la piscina y jugaba al baloncesto. Y luego por la noche salía a dar otra vuelta. Pero siempre a la hora de la siesta tenía mi cita con el Tour de Francia. Era esa hora en la que, con un ojo abierto y otro cerrado y mientras esaba tumbado en el sofá, esperaba acontecimientos en las etapas de alta montaña. Si me quedaba traspuesto, siempre el malogrado Pedro González me despertaba con su extraordinaria narración en TVE.

En estos veranos, y con Miguel Induráin aún en el pelotón, y estando de romería en un pueblo palentino, un día escuché en un bar de la localidad que un corredor italiano desconocido del pelotón y que divagaba por las últimas posiciones de la carrera, había conseguido tras varias etapas memorables de montaña conseguir la tercera posición en el año de su debut. Luego una lesión gravísima truncó lo que parecía una carrera meteórica. Esta era la primera toma de contacto con aquel ciclista con el nombre y apellidos del que a postre se convertiría en un mito del ciclismo: Marco Pantani.

A postre, y ya recuperado de su lesión por la cual casi tiene que abandonar el ciclismo profesional, Marco Pantani retoma en 1997 a la competición. Y aunque se mostró imbatible en la montaña, la especialidad de la contrarreloj desplazó al bravo ciclista italiano al 3º puesto, siendo el alemán Jan Ullrich en aquella ocasión, otro joven muy prometedor, el vencedor de dicha ronda gala ya que supo paliar en la contrarreloj  el tiempo que había perdido en la montaña. Nada más lejos de la realidad, el tiempo iba a dejar que el italiano Marco Pantani se tomara su revancha, tan sólo 12 meses después.

Un 28 de Julio del año 1998, el Tour de Francia llegaba a la décimo quinta etapa que unía Grenoble con la cima de les Deux Alpes. Aquel día el italiano Marco Pantani se labró un brillante lugar en la historia del ciclismo protagonizando el ataque más devastador que jamás se haya visto.

Marco Pantani Victoria Giro de Italia

@CompartirPasion

El teutón Jan Ullrich que portaba el maillot amarillo buscando la segunda victoria consecutiva en la ronda gala. El italiano Marco Pantani venía de ganar el Giro de Italia. Aun así, Jan Ullrich llegaba con una ventaja de 1:11 sobre el segundo clasificado y siendo favorito en la contrareloj sobre el americano Bobby Julich, y con una ventaja de 3:01 sobre el francés Laurent Jalabert y el italiano Marco Pantani. El holandés Michael Boogerd quinto se situaba a 3:29 y el francés Luc Lebland a 4:16 en la sexta posición.

Aquel día, dicha etapa además de encadenar la Télégraphe, Galibier, la Croix de Fer y Deux Alpes, dentro de los 189 kilómetros que la comprendían, se unía a ella un tiempo infernal esperaba a los bravos ciclistas. Era la etapa reina para muchos de ese Tour de Francia. Lluvia, frío y mucho viento para acompañar a una durísima jornada dándole una índole épica sin paliativos. El pelotón de favoritos llegaba a la ascensión de la Col du Galibier, con una fuga por delante en la que figuraban el Chava Jiménez y Christophe Rinero como destacados.

Los primeros kilómetros de ascensión al coloso alpino fueron de tanteo entre los corredores. Jan Ullrich comandaba el grupo donde el italiano Marco Pantani se limitó a supervisar, pasando desapercibido. Mientras en el grupo se sucedían los ataques que ponían en jaque al Telekom y que Jan tuvo que soportar produciéndole desgaste. Primero Leblanc, luego Escartín, y hasta  Boogerd protagonizaban cambios de ritmo respondidos por un conjunto germano que veía como perdía unidades tras las ataques. Mientras, Marco Pantani se mantenía al margen, preparando el momento de su ataque.

Marco Pantani ataque ascensión Galibier

@CompartirPasion

Tras diez kilómetros de ascensión, Ullrich se quedaba sin compañeros, recogiendo la responsabilidad de marcar el ritmo como líder de la general. Y llegó el momento. Con su peculiar forma de andar en bici, con las dos manos agarradas en la parte baja del manillar y ese pañuelo mítico en la cabeza, Marco Pantani asestó un ataque demoledor, que a la postre sería golpe definitivo al Tour de Francia de ese año 1998. El alemán sólo pudo seguirle con la mirada, ni siquiera hizo un amago de seguirle mientras el ciclista del Mercatone continuaba con su portentoso ataque sin ni siquiera echar la vista atrás. Un ataque devastador, a la antigua usanza, a lo Marco Pantani. Lejos de meta y escalando las rampas del Galibier a un ritmo de otro mundo. Solamente Luc Leblanc salió a la rueda del italiano, pero el ciclista del Polti poco pudo hacer ante la velocidad que infringía Marco Pantani en el Galibier. El ritmo era tan devastador que en apensas unos metros la distancia ya era más que considerable y quedaba mucho puerto por ascender. Era la crónica de una muerte anunciada por parte del alemán Jan Ullrich que por su cabeza sólo pasaba perder el menos tiempo posible al final de la etapa, el cual iba a ser mucho.

Uno a uno fue cogiendo y superando a los miembros de la escapada para coronar en primera posición el coloso alpino. El ritmo del italiano Marco Pantani era tan colosal que en apenas cinco kilómetros consiguió una renta de tres minutos respecto a un Jan Ullrich que ya daba muestras de no estar en su mejor día. El alemán iba a pagar el estado de forma con el que llegó a dicha jornada de la gala francesa. Finalmente, un Jan Ullrich abatido llegó a 9 minutos del italiano, consiguiendo mantener el 2º puesto en la general, a pesar de aquel maldito día. Y es que el primer cajón del pódium ya pasó a tener un nuevo dueño: el Pirata Marco Pantani

Aquella tarde el “Pirata” dignificó la Col du Galibier, un puerto condenado a un segundo plano tras ser situado como paso intermedio donde apenas había movimientos entre los favoritos de la general. Marco Pantani dignificó el ciclismo ese día, dignificó el espectáculo de la bicicleta, de lo improvisto, de lo auténtico. De lo que a posteriori se consagró como una de las ascensiones más bellas y menos previstas gracias al genial escalador italiano.

Respecto a su apodo, decir que a Marco Pantani le llamaban el Pirata por la cinta que lucía en la cabeza cuando corría, un apodo que le describía a la perfección. Lo suyo era la bici y fuera de ella, en su vida cotidiana, Marco Pantani era un hombre desconfiado, cerrado, poco amigable y avinagrado. Él  no era alto, ni guapo, ni tenía detrás una historia de superación personal digna de un libro, superando cánceres, ni enfermedades, ni traumas como fue el caso de Lance Armstrong.

En lo intelectual, Marco Pantani fue de niñez humilde pero feliz, era un estudiante más bien malo, aunque no era un bala perdida. En lo físico, padecía alopecia desde joven, tenía unas orejas muy grandes y feas, y llegaba a aparentar 10 años más de los que tenía. Por otro lado, Marco Pantani era un hombre lleno de inseguridades y miedos, pero que se transformaba sobre dos ruedas. Respecto al plano social, no tenía cualidades para destacar prácticamente en nada, todo lo contrario, era un tipo sin muchas virtudes, o ninguna, lleno de defectos que le condujeron a una personalidad anómala y frágil. Fue en las rampas de Cesenatico descubrió la única faceta en la que iba a destacar en su triste y corta vida: quería ser ciclista y en ello empeñó todo su tiempo. La mejor decisión de una vida llena de despropósitos.

El italiano, como buen pirata, se desorientaba en tierra, lejos de su hábitat natural donde la vorágine de la sociedad actual devoró a una persona sumamente frágil, con las acusaciones de EPO no demostradas, sin pruebas, que se convirtieron en un daño irreparable a su persona. Acusaciones de prensa, y una tortura sobre su persona que no olvidemos era de una personalidad frágil, y decidió que la cocaína era el mejor remedio para su atormentada situación.

Marco Pantani Entierro

@CompartirPasion

Y es que el Pirata italiano Marco Pantani cayó en las garras de un monstruo que lo devoró. Deprimido, comenzó a matarse a sí mismo, no sin antes tomarse su pequeña venganza en el Tour del año 2000 (después de su año de sanción), donde ganó dos etapas y fue un tormento para el que fuera el ganador final, Lance Armstrong. Aquel día Marco Pantani desfallecería y abandonaría el Tour. Continuó corriendo, pero muy lejos de su nivel, pues para entonces ya estaba inmerso en la batalla contra las drogas, la batalla que nunca ganaría. La mecha que acabó encendiendo el fuego de su fin fue su novia, que ya no le cogía el teléfono. Le siguieron los muchos escándalos y que los patrocinadores le habían abandonado. Como suele ocurrir en estos casos, sus amigos, ya se contaban con los dedos de una mano. Estábamos ante una terrible depresión que lo estaba aniquilando.

Su final vino escrito en una trágica noche en un hotel de Rímini, con 30 kilos más de peso que cuando corría, y en un momento en el que ya alternaba momentos de lucidez y locura, según presenciaron trabajadores del lugar. En una de sus mezclas de barbitúricos y cocaína el cuerpo del genial ciclista Marco Pantani dijo “hasta aquí”. Sería la segunda muerte por depresión y drogas en poco tiempo, precediendo a la del español Chava Jiménez.

Marco Pantani murió sólo ahogado en su depresión, pero a pesar de lo que pensara él, nunca lo estuvo. El italiano era el ciclista del pueblo, de los aficionados como yo, y aún muchos no dudan en situarle por delante de cualquiera de los escaladores que ha dado la historia del ciclismo. Marco Pantani era sinónimo de espectáculo, fuera de los ataques “programados” de hoy en día. El “Pirata” italiano no entendía de equipos, ni de reglas, ni de etapas, ni de protocolos… Sólo entendía el idioma de atacar, y daba igual dónde y cómo, si a 200 ó 15 kms de meta, si estaba lloviendo o hacía calor, si estaba líder o  décimo en la general, daba igual…

Y era bueno, muy bueno en lo suyo. Marco Pantani fue el ciclista que desafió al imperio del ciclismo demostrando que siendo un gran escalador y vulgar en el resto de especialidades se podía ganar un Tour de Francia. Y lo consiguió.

Os dejo con un pequeño tributo en forma de vídeo a su figura:

‘Algunas personas quieren que algo ocurra, otras sueñan con que pasará, y otras hacen que suceda’.
Gracias. Sígueme en twitter @jiNKampano y/o @CompartirPasion

@jiNKampano

Redactor de CompartirPasion. Nada ni nadie golpea más fuerte que la vida. Sígueme en Twitter: @jiNKampano

More Posts - Website

Follow Me:
TwitterFacebookLinkedInPinterestFlickrYouTube

3 Responses to El “Pirata” Marco Pantani y el mito ciclista: ‘Col du Galibier’

  1. Murió de una forma tan excesiva como lo fueron sus ataques en la montaña. Un ejemplo más de genio atormentado que nosotros, simples mortales, no alcanzamos a comprender sus fantasmas ni problemas intuyendo lo que cobran y cómo se lo pasan con ese dinero.

    Fue un ciclista excepcional, fuera de lo común. Sólo puedo agradecerle que me quitase de tantas y tantas siestas los meses de julio en Las Palmas. Mereció la pena verte correr, Marco.

  2. francisco dice:

    Es un buen artículo y un buen trabajo pero ya sabes si eres aficionado al ciclismo ya sabes como son los ciclistas y más en aquella época lástima de que este deporte este tan marchado por diversos casos de doblaje un saludo

  3. Gianluca Codacci dice:

    Hola, me ha emocionado su narración de las gestas deportivas del Pirata, como siempre me pasa cuando las recuerdo o las vuelvo a ver, pero no es exacto que volviera al tour 2000 después de un año de sanción: Pantani fue sancionado en el 2002 después de encontrar en su habitación jeringuillas sospechosas durante un registro en el que el no estaba presente. Nunca dio positivo en ningún control anti-doping, salvo en análisis hechas hace poco en Francia a las muestras del ’98, y en estas no se salvó ninguno de los ciclistas importantes de aquel año. Tomaba lo que tomaban todos, pero el era un atleta politicamente incorrecto porque iba en contra de todo eso en un momento en que todo el pelotón y los equipos, incluido el suyo, se callaban porque todos hacían lo mismo. No se lo perdonarían nunca y la persecución a la que fue sometido por parte de los medios y de la ley nunca se había visto antes, hicieron todo lo posible para destrozarlo como ciclista y como persona. Desgraciadamente lo consiguieron, y el cayó en depresiones y empezó a usar cocaína. Esta es la única verdad que está demostrada. Su muerte también es una incógnita, le invito a investigar sobre el trágico suceso y se dará cuenta que hay muchas dudas de que la versión oficial sea la verdad (mas bien parece una novela de intriga y le daría sin duda para otro post). Tampoco “era un hombre desconfiado, cerrado, poco amigable y avinagrado”, simplemente era una persona humilde y tímida al que no gustaban los reflectores y menos aun los dictámenes del poder económico que se mueve entorno al ciclismo.
    Espero con este comentario barrer un poco la gran cantidad de tópicos que se ha escrito y se sigue escribiendo sobre esta gran figura del ciclismo de todos los tiempos.
    Cordiales saludos.
    Descansa en paz, Marco.

Deja un comentario

Close
Por favor, ¡ayúdanos a seguir!
Siguiéndonos en Facebook o Twitter nos animas a seguir. ¡Mil gracias!

Twitter

Facebook

Google+

Social PopUP by SumoMe